Cardone: “Hay que unir la diversidad nacional en un proyecto común”

Entrevistamos a Edgardo Cardone, biógrafo de Arturo Frondizi, Doctor en Historia , Periodista y ex concejal de la Ciudad de Viedma por el MID . A lo largo de la muy interesante conversación que mantuvimos hablamos de doctrina desarrollista, del concepto de Movimiento Nacional y sobre los puntos que debería revisar el desarrollismo en la actualidad. También hubo tiempo de tocar otros temas como la importancia de la historia como instrumento para entender la política y un interesante análisis de los Pactos de la Moncloa, tema sobre el cual Cardone ha investigado, brindado seminarios y escrito un libro al respecto.

Edgardo Cardone 1

Jueves 28 de mayo de 2015, Buenos Aires. Café Martínez, esquina de Federico Lacroze y Luis María Campos, Barrio de Belgrano.

Buenas tardes Edgardo, gracias por darnos esta entrevista. Comenzamos con la misma pregunta inicial que a todos los entrevistados ¿cómo se cruzó su vida  con el desarrollismo?

Buena parte de mi vida, viví en la ciudad de Viedma, Capital de Río Negro. Mi familia era Radical, aunque sin militancia. Empecé a ir de chico al Comité Radical. Me llamó la atención cómo unos hablaban y un gran grupo aplaudía. No entendía lo que se hablaba, pero sí la euforia, los saludos de los presentes. Comencé muy tempranamente a interesarme el tema de la política. Por casualidad, allá eran todos radicales intransigentes. Primero milité como adherente a la UCR, pero cuando se dividió el partido (1957) y el grupo Balbinista se fue para armar la UCRP (Unión Cívica Radical del Pueblo) nosotros nos fuimos a la UCRI con Frondizi.

¿Por qué siguieron Frondizi?

La convocatoria de Frondizi era algo único. Yrigoyen fue un caudillo que convocó multitudes, Perón también convocó multitudes y Frondizi convocó multitudes. Me llamó la atención su discurso, su convocatoria fue muy amplia, igual que la de Alfonsín. Son pocos los políticos que tienen carisma y magnetismo, a los que uno ve como un líder a quien seguir. A mí me tocó vivir esa época y quedé deslumbrado por las ideas de Frondizi, la sencillez de sus argumentos. Habló del desarrollo económico, cuando el vocablo era desconocido en esa época .Me fui involucrando hasta que convertirme en activo militante político.


PARTE 1 | EL MARCO TEÓRICO DEL DESARROLLISMO CLÁSICO

Edgardo Cardone 4

Usted es Doctor en Historia. ¿Considera que para actuar en política es importante comprender la historia?

Mi estudio de la historia se debe, precisamente, a pretender comprender mejor los hechos políticos para lograr mi propio juicio. Por eso me especialicé en la “historia argentina política contemporánea”. Cuando se escribe un libro de historia es necesario establecer el marco teórico. Es fundamental entender cómo se va moviendo el mundo, como se mueve el poder, como se van moviendo las ideas… es una interacción.  Frondizi y Frigerio eso lo tenían perfectamente estudiado. Eso lo aprendí de ellos, esencialmente de leer sus libros.

¿Cúal se puede decir el marco histórico de la presidencia de Frondizi?

El marco histórico de la presidencia de Frondizi, por ejemplo, era una Argentina con deterioro de los términos de intercambio. El aspecto geopolítico estaba marcado por la cuestión de Cuba. Durante su gobierno, Frondizi se dio cuenta de que Cuba iba a salir de la esfera de América y a alinearse con la URSS. El militarismo de Cuba se transformaba en una amenaza para la seguridad de EE.UU., por su cercanía, y se  agravaba con la alianza con la Unión Soviética. Por eso se entrevistó con Kennedy y le alertó: “hay que evitar que pase esto y que Cuba se incorpore a la esfera global de la Unión Soviética”. Había que integrarlo al sistema interamericano respetando su condición de gobierno comunista. Cuba fue el caballo de Troya que introdujo la Guerra Fría en América. En materia de política interna, el tema de la proscripción del peronismo fue un asunto que por muchos años dividió a la Argentina. Había un odio visceral en aquel entonces, ni se lo podía nombrar a Perón. Y la bandera política del desarrollismo era la integración del peronismo. Estas son algunas de las  cuestiones que formaron parte del marco para estudiar el mundo y nuestro país en los ’60 y ’70. Pero es algo que hoy cambió totalmente.

Claro, son cosas que cambiaron totalmente…

Sí. Hoy en día hay una apreciación de los términos de intercambio, por lo tanto la cuestión es distinta. El escenario es más favorable para Argentina. La influencia del “Che” Guevara y de la Revolución Cubana fue central, pero ya no está más. Hoy Cuba está en un proceso de resolución de su  conflicto con EE.UU. La integración del peronismo a la vida política es algo que hoy ya nadie discute, ese marco muy conflictivo ha desaparecido. Frondizi vio, ya en 1958, que el peronismo no podía permanecer proscripto. Si lo hubieran escuchado, males mayores se podrían haber evitado. Se integró 17 años más tarde, con el costo de la acción de la guerrilla, la aparición de  montoneros, la Triple A, el terrorismo de Estado y todo lo que vino después.


PARTE 2 | FRONDIZI Y FRIGERIO

Hace unos años escribió un libro titulado “Frondizi, ¿Por qué fue un estadista?” ¿Cómo surgió la idea del mismo?

La idea surgió en el estudio del Dr. Félix Luna, quien fue mi amigo. Nos reuníamos mensualmente y, un día, charlando, coincidimos que Frondizi había sido un Estadista. Es cierto que toda la bibliografía existente decía que Frondizi había sido un Estadista, pero nadie lo explicaba. Además, a mi gustaba escuchar a la gente y me daba cuenta que cada vez que  tenía una conversación sobre el asunto, todos recordaban y elogiaban a Frondizi. La gente lo sentía como un estadista. Mi libro lo edité por eso, porque  la gente me decía  que Frondizi era un estadista. No sé si esa gente tendrá esclarecido el concepto político de qué es un estadista, pero sí que Frondizi había resuelto sus problemas, insertado la Argentina en el mundo moderno y mejorado su calidad de vida.

¿Y para usted?  ¿Por qué fue un estadista?

Este asunto lo explico en mi libro sobre Frondizi. Fue un estadista por que trató de pacificar la Argentina, porque estudió los problemas nacionales y tuvo la decisión política de resolverlos. No se quedó en el voluntarismo. Tenía una idea de la Argentina y aplicó un plan de gobierno al servicio del pueblo argentino. Se había preparado toda la vida para cuando le llegara el momento de gobernar. En la bibliografía que dejó escrita Frondizi están estudiados la mayoría de los problemas políticos y económicos del país. Fue reconocido en vida por  grandes personalidades de la política mundial, teniendo vínculos estrechos y de suma confianza. Fue consultado por los más altos niveles, en organizaciones mundiales. Fue mucho más  conocido y consultado en el exterior que en la Argentina.

¿A qué le atribuye que no haya tenido dentro del país el mismo reconocimiento que tuvo en el exterior?

En primer lugar, hubo una despiadada guerra psicológica de los servicios de inteligencia y de varios diarios; una de las causas fue el pacto con el Peronismo. Además, impulsó desde el comienzo de su mandato varias medidas que generaron gran controversia y le generaron descrédito. Solo me referiré a dos de ellas: la incorporación de capital extranjero para extraer petróleo y la ley de enseñanza libre. Posiblemente hubiera convenido ser más graduales, pero la teoría decía que lo que no se hacía en los primeros 90 días del gobierno no se iba a hacer más.  También tenía la amenaza real de que lo derrocaran en cualquier momento, como finalmente ocurrió. Soportó más de 30 conatos militares.

¿Frondizi era desarrollista antes de conocerlo a Frigerio?

Frondizi  ya daba conferencias sobre desarrollo económico en la década del ’40. Había comenzado entonces a madurar la idea de la sustentación de la Argentina basada en la producción, mediante el desarrollo económico. La idea de Frondizi era una Argentina con un perfil industrial qué integrara los productos básicos agro-ganaderos con los industriales. Pero el desarrollismo vino después: “Cuando nos conocimos con Frigerio nació el desarrollismo”, afirmó Frondizi alguna vez.

¿En qué se basó a su entender esa profunda coincidencia y entendimiento con Rogelio Frigerio?

Cuando se conocieron, en enero de 1956, Frondizi tenía 47 años, era el Presidente de la UCR y aspiraba de ser candidato a la Presidencia de la Nación. Era una estrella en ascenso. Rogelio Frigerio tenía 41 años y era el director de la revista Qué, donde se reunían intelectuales de distintas corrientes de opinión. Era el hombre justo: la revista vendía 200 mil ejemplares por semana en los kioscos, era una revista popular, ideal para para publicar y difundir las ideas de Frondizi.

Cuando Frondizi profundizo sus charlas con Frigerio se dio cuenta de que era realmente una persona de amplio bagaje y conocimiento cultural y tenía una idea de cómo funcionaba el mundo, en coincidencia con él. Decidieron trabajar juntos. Frondizi debía atraer a políticos, y Frigerio publicar las ideas para la campaña. Frondizi analizaba con él cuestiones políticas que no podía analizar con sus correligionarios. Una de las conclusiones más conocidas fue la necesidad de superar la antinomia peronismo-antiperonismo y buscar la unidad del campo popular.

Oscar Camilión, que conoció muy bien a ambos, dijo que Frondizi y Frigerio pergeñaron las dos ideas políticas más importantes de la Argentina moderna: la integración nacional y el desarrollo económico. Son dos pilares de la democracia. Aprovecho para darles una primicia: estoy trabajando en la búsqueda de antecedentes para escribir un libro sobre los aportes de Frigerio a las ideas de Frondizi.

¿Por qué escribir una biografía de Frigerio en este momento?

Sobre Frigerio hay buenas biografías publicadas recientemente, como la de Mario Morando, pero para mí es una cuenta que tenía pendiente, algo que quería hacer desde hace tiempo. Recuerdo que un día viajé con Rogelio Frigerio a Bariloche desde Buenos Aires, invitado por correligionarios de Río Negro, a un acto político. Íbamos los dos en avión cuando le dije: “Mire, tengo ganas de escribir su biografía”.  Me miro fijo y se incorporó en su asiento y me dijo: “Cardone, le agradezco, usted lo dice de  buena fe, pero no pierda el tiempo. La biografía mía es la biografía de la frustración del pueblo argentino. No le tiremos más pálidas a la gente”. Y continuó durmiendo. Nunca volví a hablar del asunto con él. Quiero escribir concretamente cuales fueron los aportes de Frigerio y “la usina” a las ideas de Frondizi


PARTE 3 | DOCTRINA DESARROLLISTA

A su entender, ¿cuánto influyó el marxismo en la doctrina desarrollista?

Lo que insidió en Frigerio y Frondizi fue la lógica Hegeliana. Los dos habían profundizados en el asunto y rescataron el método científico de Hegel y las lecturas del Marxismo. Esta formación hizo de Frigerio una persona de pensamiento inflexible. Era blanco o negro, no permitía los grises de la política. Este proceder de Frigerio fue una de las causas del achicamiento del Movimiento de Integración y Desarrollo (MID), y no tuvo contrapesos en dentro del Partido. No lo digo en detrimento de su inteligencia, era brillante.

Adscribían al método dialéctico, que es una manera de interpretar los hechos de la historia, pero no eran comunistas. Decir eso sería un disparate. El Desarrollismo es una expresión del Capitalismo. Frigerio, de joven, esto es sabido, perteneció a la Juventud Comunista y Frondizi defendió presos políticos comunistas. Pero esto fue en una etapa de su vida. Frondizi fue un gran humanista y un abogado defensor de los derechos humanos, respetuoso de la división de poderes, criticó siempre el totalitarismo.

¿Cuál debe ser el rol del Estado para el Desarrollismo?

Se parte de la idea de que mayoría de los procesos industriales iniciales son imperfectos en sus inicios y el Estado tiene que fomentarlos. Una vez que lograron ese impulso inicial, se tiene que retirar. Que cada empresario lleven sus empresas acuerdo a su criterio, respetando las leyes y pagando los impuestos.  El Estado le da un apoyo inicial, pero no es el manejador absoluto de la economía. Esat es la gran diferencia con el Comunismo,  el Liberalismo, y el Populismo.  Cuando estuvieron en el gobierno incorporaron una innovación, la empresa mixta: estatal y privada. En Argentina no había una burguesía nacional por eso se apeló al capital extranjero, dentro de la ley nacional.


PARTE 4 | FRONDIZI Y LA PATAGONIA

Frondizi fue un presidente comprometido con el desarrollo armónico de todas las regiones del país, y la Patagonia ocupó un lugar central en su concepción del desarrollo. A su entender, ¿por qué le dio esa relevancia Frondizi al desarrollo de esta región?

 Frondizi había estudiado que en las Provincias de Neuquén, Rio Negro, Chubut Santa Cruz y Tierra del Fuego vivían muy pocos habitantes, a pesar de tener una capacidad potencial a desarrollar de sus recursos naturales. Para el Gobierno de Frondizi la Patagonia fue prioridad nacional. Por ejemplo, el petróleo, la producción de energía (Chocón) y Sierra Grande, con sus minas de hierro, para integrar allí mismo una Planta Siderúrgica. El desarrollo de la Patagonia implicaba integrar al País, y garantizar los derechos argentinos sobre la Antártida.

Además de los contratos petroleros, ¿qué obras importantes impulsó el gobierno de Frondizi en  la patagonia?

Cuando el Gobierno desarrollista de Río Negro, conducido por el Dr. Edgardo Castello, inauguró el Banco de la Provincia, Frondizi visitó Viedma. Desde allí, viajó a Sierra Grande para inaugurar en persona los trabajos de la explotación minera de hierro. También licitó las obras del Chocón para producir energía eléctrica, una parte era para la Patagonia y otra para el sistema integrado nacional, con centro en Buenos Aires y el Litoral. La licitación se anuló y la volvió a licitar el Presidente Illia. Después de mucho tiempo, el Gobierno Militar de Onganía determinó que la energía sería exclusivamente para Buenos Aires y el Litoral. La Patagonia perdió una posibilidad de concretar su desarrollo. Por eso, hacer el desarrollo del enorme potencial patagónico es una tarea aún pendiente e inconclusa desde el Gobierno desarrollista de Arturo Frondizi.


PARTE 5 | PERONISMO Y MOVIMIENTO NACIONAL

Nos enfocamos ahora en la política partidaria de aquella época. ¿Por qué Frondizi  le daba tanta importancia a la integración política del peronismo?

En el marco de esa época, la cuestión de la integración política era clave para lograr la paz social. Frondizi decía: “¿Cómo el país va a tener paz social si el peronismo no participa?”.

Hay radicales que critican a Frondizi porque consideran que con el pacto del ’58 resucitó a Perón, ya que en aquel entonces estaba exiliado y políticamente aislado. ¿Qué opinión tiene al respecto?

Gracias al pacto que hizo con Perón, millones de peronistas votaron por Frondizi y así fue elegido Presidente de la República. También los votaron los radicales de la UCRI y una amplia franja de independientes. El Pacto fue el intento de reencuentro de masas populares, para conseguir mejoras políticas, económicas y sociales. Dice Ramón Prieto, en su libro El Pacto (cita): “fue un compromiso de paz, el pacto cerró la posibilidad de volver a la década infame, restituyó el derecho de la ciudadanía de ser juez frente a los problemas nacionales, y fue un pedestal sobre el que campeó, para dignidad de la República, la imagen proscripta de la democracia representativa”. Y se pregunta Prieto “¿Alguien puede avergonzarse de él?”. Frondizi en 1958 era una nueva esperanza en Argentina. Muchos radicales gorilas nunca se  lo perdonaron, incluso hasta el día de hoy. La maniobra de Perón con el Pacto le sirvió para mantener el control del Movimiento, después de ser derrocado en 1955. Fue un puente de plata para sacarlo del ostracismo y la proscripción, le dio protagonismo y relevancia política. A Frondizi eso le convenía de sobremanera, para asegurar los resultados de la elección.

Frondizi sostenía eso, pero había quienes afirmaban que Perón estaba obligado a cerrar el pacto porque, si no lo hacía, corría el riesgo de que las bases peronistas voten igualmente por la UCRI, en repudio a la Revolución Libertadora, que identificaban con la UCRP y con Balbín…

Sí, Jauretche sostenía eso. Se peleó  con Frigerio por este tema. Cuentan que siempre decía “tengo un facón en la cintura, por si me lo cruzo a Frigerio”.  Los peronistas no lo iban a votar a Balbín, y votar en blanco era facilitarle el triunfo. Y si unos votaban a Frondizi, otros a Balbín, otros en blanco… se comprometía el mando de Perón, se acababa el control estratégico que ejercía desde el exilio. Obviamente, decimos esto con el razonamiento de hoy. Arturo Jauretche se oponía al pacto porque se dio cuenta que  el gran problema de Frondizi no iba a ser ni Perón ni  los sindicatos, sino las “ Fuerzas Armadas ”. Y no se equivocó. Las Fuerzas Armadas eran entonces un factor de poder de primer orden. El Pacto les entregó en bandeja el argumento del retorno de Perón a la arena política para justificar el derrocamiento a Frondizi. A Frondizi no lo derrocaron por  comunista, lo derrocó el grupo de  militares “colorados” por su pacto con el peronismo. Los mismos militares que derrocaron a Perón lo hicieron con Frondizi.

En su libro, usted dice: “Al peronismo, que siempre quería más, no le alcanzaba con la ley de amnistía, con la de asociaciones profesionales, el estatuto docente, el 82%, ni la entrega de los sindicatos…”. La pregunta es, más allá de los votos “prestados” por Perón, ¿hubo algún apoyo del peronismo a Frondizi durante su gobierno?

De todas  maneras, si bien estos temas que nombraron eran del peronismo, también eran propios de Frondizi. No cuestionaba la justicia social. Además Frondizi tenía la idea de impulsar el mercado interno y aumento los salarios este era un objetivo compartido con los trabajadores. Pero el movimiento obrero nunca lo aceptó, porque el peronismo ya estaba en la resistencia; todo lo que hiciera estaría mal.  Por eso, en realidad, de Alianza de Clases y Frente Nacional hubo poco y nada. En el fondo, sólo había desconfianza y conveniencia. Un Movimiento Nacional muy particular.

Imagínense cómo estarían las cosas que la UCRI, cuando ganó las elecciones, no festejó en las calles y plazas para evitar provocaciones, por orden de Frondizi. Lo que hizo Perón con Frondizi fue garantizarle votos. La posterior denuncia de Perón por “incumplimiento” del Pacto, fue un terremoto político, fue uno de los hechos desestabilizadores más grandes del Gobierno de Frondizi

¿Considera que la idea del Movimiento Nacional partía de un convencimiento real o fue simplemente una estrategia electoral?

Yo lo creí en su momento. Era una idea de Yrigoyen. Él decía que el radicalismo era la causa, que el radicalismo era la Patria misma. De ahí la frase “la causa de la Nación es la Nación misma”. Movimiento más que partido. Cuando llegó Perón, dijo que el peronismo, más que partido era un gran movimiento, coincidiendo con Yrigoyen. Frondizi retoma esa idea, Por eso su alianza con Perón.

En este pensamiento, esta concepción del partido como la Nación misma, ¿no hay un cierto cariz autoritario- totalitario?

Precisamente esa es una de las críticas al Yrigoyenismo y el Peronismo.


PARTE 6 | CRÍTICA AL DESARROLLISMO CLÁSICO

En las últimas décadas el desarrollismo fue perdiendo relevancia en el escenario político, ¿a qué lo atribuye?

Puedo contar, porque la viví en carne propia, la experiencia del ´83. Para mí, la opción política tomada en el ‘83 fue algo dramático, fue el fin del desarrollismo, pues le corto la posibilidad de ser un  partido mayoritario. Fue una falsa opción, que benefició a la UCR de Alfonsín y al Peronismo, manteniendo el bipartidismo. Ese año fui candidato a diputado nacional del MID por Río Negro. Nosotros hablábamos del desarrollo, pero la opción era otra: militarismo o democracia. El Peronismo ya no estaba proscripto; una de nuestras mayores banderas de pronto no existía más. Por otro lado, había ocurrido un cambio muy profundo como consecuencia de la Guerra de Malvinas. La Guerra sepultó a un Estado Mayor y a un Generalato que influyó en la política del país por 50 años. Un Estado Nacional perdió una guerra con una potencia como Gran Bretaña. El costo político lo pagó una generación de militares. Quien supo entenderlo fue Alfonsín, él lo vio con una claridad meridiana. Vio el tema de los derechos humanos y denunció las atrocidades del militarismo y la represión del Estado. La gente veía desprestigiados y derrocados a los Militares. Él se declaró en contra del militarismo, que era lo que quería la sociedad. Nosotros éramos los únicos que planteábamos que era necesario sostener la democracia con el desarrollo. Me acuerdo que vi el acto de cierre de campaña de Alfonsín (1983). La Avenida 9 de Julio colmada desde Corrientes hasta Libertador. No tenía duda que ganaba Alfonsín.

En 1985 fui electo concejal en Viedma por el MID, con el FREJULI. Estábamos con la ortodoxia peronista. En plena campaña los diarios nacionales publicaban fotos de Frondizi y Frigerio con Hermiño Iglesias. El que quemó el cajón… con los símbolos de la UCR adentro. Estaba la idea de que el MID tenía que ir con el peronismo, con cualquier peronismo. Teníamos una respuesta económica posible, pero inviabilidad política de ganar elecciones y aplicarlas.

¿No cree, entonces, que el peronismo es el “aliado histórico” del desarrollismo?

Sí, el peronismo ha sido el aliado histórico del desarrollismo de Frondizi y Frigerio, y del MID. Pero la idea del Frente Nacional no tiene retorno. Nosotros podríamos haber estado en la franja del alfonsinismo, manteniendo nuestra identidad pero apoyando y votando a Alfonsín. O a lo mejor como línea interna de la UCR. Justamente, era un partido al que se le podía adosar ideas sobre la economía y el MID tenía cuadros que podían influir realmente. Nosotros venimos del radicalismo Yrigoyenista, había una lógica histórica. 

¿Pero eso no hubiera sido traicionar esa idea de Frente Nacional con el peronismo?

El Frente Nacional era solo una táctica política electoral para ese momento, como hacen  los partidos de las democracias europeas: Adversarios de hoy, aliados de mañana. Pienso  que la proscripción del peronismo fue el mayor error estratégico de las Fuerzas Armadas, pero todo tiene un límite. Hay que comprender que hoy el marco teórico es otro. La integración política está resuelta, el peronismo no solo vota sino que es gobierno hace 12 años.

¿Considera que el desarrollismo perdió vigencia?

En la primera línea no aparecemos, pero hay que replantearlo. Estamos fuera de las páginas de los diarios, salimos sólo cuando hay peleas internas. Primero habría que hacer un diagnóstico de la Argentina: cómo estamos y para dónde queremos ir. No estoy en condiciones de decir cómo habría que hacerlo, pero la necesidad de industrializar a la Argentina sigue vigente, al igual que la necesidad replantear la infraestructura nacional.

¿Cree que podría resurgir en la Argentina un movimiento político que levante las banderas desarrollistas?

Hoy en día es necesario que la gente empiece a conocer nuevamente al desarrollismo. Pero les digo  que recorrí mucho la Argentina y hay desarrollistas en todo el País y me pregunto ¿ por qué no están en el MID?. Algo habremos hecho mal. Es un capital político inmenso. La paradoja es que toda esa capacidad dirigencial dispersa se integra a otros partidos y movimientos como “desarrollistas”. A lo mejor el legado de Frondizi y Frigerio sea aportar hombres con ideas de progreso en otros partidos políticos.


PARTE 7 | LOS PACTOS DE LA MONCLOA

Edgardo Cardone 2

Usted investigó y escribió un libro sobre los “Pactos de la Moncloa”, un tema del que se habla mucho en nuestro país, pero pocos saben realmente de qué se trató. ¿Qué fueron los Pactos, exactamente?

Los Pactos de la Moncloa fueron acuerdos de gobernabilidad en la España del pos-franquismo. Eran, al principio, acuerdos mínimos de convivencia, pero terminaron siendo acuerdos políticos, sociales, jurídicos y económicos que duraron mucho tiempo y le cambiaron la fisonomía  a España.  Es a partir de aquí que España comienza su desarrollo económico. Los acuerdos aseguraron la gobernabilidad, la participación de los parlamentarios y la continuidad política de los mismos independientemente de quien gobierne. Estamos hablando de un país con una historia marcada por los enfrentamientos: la guerra civil, la ETA, los movimientos separatistas vascos, catalanes, gallegos… el franquismo… Pero al finalizar el gobierno de Franco, en vez de una “gran ruptura” hicieron una “gran reforma”.

¿Cómo lograron los españoles llegar a este grado de madurez política?

Para comprenderlos es necesario fijar el contexto en el que se desarrollaron. Franco estuvo 40 años en el poder. No lo derrocó la oposición republicana,  las izquierdas revolucionarias, los artistas ni los comunistas. Franco murió con el poder, en un hospital de Madrid. Había creado una burocracia muy aceitada e, incluso, definió su sucesión con el que sería el Rey Juan Carlos, quien reinstauró la monarquía. Cuando murió Franco, el Rey asumió el poder formal. Después de que renunció el primer ministro que venía del régimen anterior, el Rey designó a Adolfo Suárez, un gran estadista, para encarar las reformas.  Suárez asumió y empezó a delinear una reforma política que culminaría con una nueva Monarquía Constitucional, no la vieja Monarquía de antaño sino una parlamentaria y constitucional. Para implementar estos cambios era necesario dictar una Constitución, legalizar los partidos políticos y llamar a elecciones. Suárez armó su gobierno, aplicó en un año todas las reformas políticas necesarias y llamó a elecciones. A esa primera elección la ganó Suárez, (UCD) Unión de Centro Democrático, seguido por Felipe González del Socialismo. El partido comunista de Carrillo quedó tercero. Se pensaba que en España la izquierda era amplia mayoría, pero fue la primera minoría. España seguía siendo franquista.  Ya como Presidente del Gobierno, Suárez convocó como Ministro de Economía a Fuentes Quintana, un gran economista, catedrático de primer nivel, quien le dice: “tenemos serios problemas de gobernabilidad, sino arreglamos los problemas económicos de España estos se llevan puesta la democracia”. A partir de ahí, se hicieron los acuerdos básicos. Suárez convocó a Felipe González y a todos los opositores.

Envió cartas por correo citando a un encuentro en el Palacio de la Moncloa, sede del Gobierno, para plantear la situación a todos los partidos políticos con representación parlamentaria. Su gobierno necesitaba ayuda, porque había que hacer leyes y se necesitaba contar con una mayoría en el Parlamento, que el Gobierno no tenía, para aprobar las reformas. Para sorpresa del Presidente Adolfo Suárez, vinieron todos los dirigentes de los partidos convocados y se pusieron de acuerdo en forma inmediata, sin discusión ideológica. Así se convocó  a un acuerdo patriótico. Los conocidos Pactos de la Moncloa. El Gobierno entregó los borradores del acuerdo y todos aportaron, participaron, votaron leyes y, de a poco, fueron creando Políticas de Estado y garantizaron la gobernabilidad de España. Fue la España de la Transición Modélica.

Después de Suárez, Felipe González gobernó durante catorce años. Fue el gran transformador de España. Implementó las grandes políticas de Estado definidas en los Pactos de la Moncloa. La base del acuerdo fue que la centro derecha impuso la necesidad de reconocer la libertad de mercado y la centro izquierda mantuvo su política de bienestar social y la integración a la comunidad europea y el mundo.

¿Por qué no pudimos hacer algo parecido en Argentina?

En mi tarea periodística, una vez hable con una gallega en un campo cerca de Viedma, en Río Negro. En ese entonces todavía no había estudiado el tema de España. Era una mujer analfabeta, sin embargo, fíjense lo que me decía: “Usted no se imagina las cosas que pasaron en España…Franco se llevó puesto media España, pero resurgimos.¿Sabe porque?. En España había patriotas.”  En Argentina faltan Patriotas, o, por lo menos, actos de patriotismo. A pesar que me lo dijo hace muchos años, me resuena hasta hoy en mi cabeza. Hoy digo que tenía razón.

Creo que la mayoría de la dirigencia política de nuestro país desconoce  por qué  y para qué se hicieron los pactos de España. Mis estudios han quedado relegados a la órbita Universitaria, con ningún político he hablado del tema y tampoco fue reflejado en ningún medio.

Realmente ha sido muy interesante esta charla. Cerramos con la pregunta obligada. Edgardo, ¿por qué sigue siendo desarrollista?

Porque nosotros tenemos una idea de la Argentina, un proyecto que está inconcluso. La reivindicación del desarrollismo se dio con los años, después de las muertes de Frondizi y Frigerio. Muchos intelectuales lo respetan y el pueblo lo reconoce.

Hace no más de un año se llenaban las páginas de los diarios con la necesidad de hacer – entre los partidos políticos – pactos para resolver los problemas argentinos, tipo Moncloa. Hoy, a pocos meses de la elección, nadie habla de eso. Si se hiciera una encuesta nacional, la mayoría del país diría que cree conveniente hacer un pacto para generar políticas de Estado. Salvo que el pueblo argentino este resignado a su situación actual. Espero que, más tarde o más temprano, Argentina tenga “su pacto para hacer el desarrollo nacional”. Un acuerdo entre el Gobierno y la oposición parlamentaria para generar políticas de Estado que beneficien al pueblo argentino. Esto no ocurrió nunca en la historia argentina. Un sueño para la Argentina: unir a la diversidad nacional en un proyecto común.

Comentá

Comentarios