Infraestructura y capital humano, las claves para el desarrollo de La Pampa

El diputado nacional Martín Maquieyra y el presidente de la UCR de General Pico, Julio Pechín, disertaron sobre los desafíos para el desarrollo de La Pampa en la cuarta edición de El Potencial Argentino

La Pampa inaugura el calendario electoral de 2019. Este domingo se celebrarán las primarias en la provincia, un distrito que es gobernado por el Partido Justicialista desde el retorno de la democracia. En el espacio opositor hay optimismo sobre un posible batacazo en las generales. La boleta de Cambiemos de General Pico está encabezada por Martín Maquieyra, un joven diputado nacional, que aspira a ganar la intendencia de su ciudad. Él y el presidente de la UCR de Pico, Julio Pechín, debatieron en año pasado sobre los desafíos para el desarrollo de La Pampa, en la cuarta edición de El Potencial Argentino. En la exposición mezclaron las criticas hacia el gobierno provincial con el optimismo. Ambos coincidieron en que, por su ubicación, la provincia puede convertirse en un centro de logística y comunicación entre las regiones del país, pero para eso requiere una fuerte inversión en infraestructura. Entre las principales preocupaciones, señalaron la persistente expulsión de población. En la provincia viven 350.000 habitantes.

En el tope de la lista de pendientes, Maquieyra y Pechín apuntan a la infraestructura. «Tenemos las mismas rutas que hace 60 años, que ya están deterioradas, y no tenemos un solo metro de autopista en toda La Pampa. El gran problema es que empezamos las obras y no las terminamos. Tenemos un estadio al que no le pusieron techo, un hospital que no se terminó. El Estado no invierte», criticó el diputado. Las obras para contener las inundaciones son otro ejemplo. «Es un gran problema. El agua termina con toda la producción. No solo la cosecha, sino todo lo que acarrea. Se corta la cadena: el dentista, el camionero, el mecánico, todos dependen de que al productor le vaya bien. Había un plan para solucionarlo, pero acorde a una Argentina que debemos dejar atrás definitivamente, quedó inconclusa. Se planteó en 2000 y se llamó la obra de los daneses. Se hizo la primera etapa, pero la segunda no se terminó», se lamentó el presidente de la UCR de Pico.

La zona franca de General Pico es otro caso de un proyecto en el sentido correcto, pero finalmente trunco. «De las pocas zonas francas que hay en el país, una está en La Pampa. No solo otorga exenciones impositivas para exportar, sino también para vender en el mercado interno. Sin embargo, todavía sobran terrenos. Y en lugar de tener más industrias, se terminaron instalando un diario y una radio, para pagar menos cargas sociales», criticó Pechín. Para el dirigente radical, es necesario dar mayor impulso a las industrias con base en la agricultura y la ganadería. Considera que no se ha hecho con determinación. «En la provincia no tenemos un frigorífico de carne de cerdo de tránsito federal. Eso significa que toda la producción se tiene que consumir en la Pampa», explica Pechín. «Por otro lado, pese a ser formalmente parte de la Patagonia, tenemos una barrera sanitaria ficticia. Es como una aduana interna. La tiene todo el país. Por eso podemos vender carne con hueso al sur del Río Colorado.  En algunos aspectos nuestra provincia ha sido discriminada,y no hemos tenido la fuerza para reclamarlo, o no hemos querido reclamarlo», plantea.

La falta de dinamismo de la actividad privada en La Pampa se ve en la estructura laboral. «Cada 100 empleados privados, hay 97 públicos. Y el sueldo público supera en un 60% al del empleado privado», apuntó Pechín. «No tenemos ventajas comparativas para estar en La Pampa», cuestionó el dirigente radical, que considera que el principal problema es la falta de crédito. Maquieyra coincidió en este punto y criticó que la provincia no haya adherido a leyes que hubieran permitido promover la producción. «La Pampa no se adhirió a ninguna de las leyes nuevas que podrían ser positivas, como la ley PyME, la ley de ART, ni a la ley de energía distribuida”, enumeró.

Martín Maquieyra, diputado nacional PRO

La raíz del problema, según Pechín, la forma en que gasta el Estado. «La Pampa destina el 80% del presupuesto a gastos corrientes. Es por eso que no se puede ni mantener la red vial». El elevado peso del gasto corriente quita margen de maniobra a los gobiernos provinciales y es un problema frecuente en el país, que se ha puesto en evidencia en cada uno de los encuentros de El Potencial Argentino.  “La Pampa ha demostrado ser una provincia ordenada. Eso es algo positivo, no tenemos grandes déficit, salvo las cajas jubilatorias”, matizó Maquieyra.

El déficit más preocupante de la provincia, sin embargo, no es fiscal. Es poblacional. Uno de cada tres pampeanos vive fuera de la provincia. Y pocos vuelven. La débil creación de empleo privado y las pocas oportunidades de desarrollo profesional expulsan a la población. «Nuestro chivos se van a estudiar y a trabajar a otras provincias. Y no vuelven. Es muy difícil desarrollar una provincia si no lográs atraer, no solo a los pampeanos, sino a gente de todo el país», planteó el joven diputado de Cambiemos. Es, en parte, su propia historia. Él debió correr esa suerte años atrás cuando se mudó a la Ciudad de Buenos Aires para estudiar y desarrollarse profesionalmente. Como Maquieyra, cientos de pampeanos migran cada año a Córdoba, Buenos Aires o Santa Fe. Pese a que La Pampa tiene buenos indicadores en educación primaria y secundaria, en comparación con el resto del país, tiene poca oferta universitaria y eso atenta contra el arraigo, explicó Maquieyra.

Julio Pechìn, referente radical de General Pico.

Pese a todo, Maquieyra y Pechín son optimistas y creen que la provincia tiene todo para salir adelante. Consideran que es clave un capital estratégico único de La Pampa: su posición geográfica. La Pampa está en el medio del país y puede ser clave como un centro de logística y comunicación entre las diversas regiones. Un segundo desafío fundamental es retener a la población y atraer a ciudadanos de otras provincias. Para ello, entienden, es necesario desarrollar industrias con base en la agricultura y la ganadería, que no han sido impulsadas con decisión. Otro dato no menor: la zona de 25 de mayo es parte del sistema de Vaca Muerta. El potencial de la Pampa también pasa por allí.

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