Jorge Castro: “Argentina tiene un potencial de crecimiento a largo plazo del 5% anual”

Entrevistamos al analista internacional Jorge Castro, autor del libro “El Desarrollismo del Siglo XXI”, quien nos explicó su visión de los desafíos del desarrollo económico de la Argentina actual y su lectura del contexto internacional. La compartimos en esta nueva edición de Visión Desarrollista.
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Martes 7 de julio de 2015. Oficinas del Instituto de Planeamiento Estratégico.

¿Por qué decidió escribir un libro sobre desarrollismo ahora?

Porque es el problema principal de esta época. El problema del desarrollo económico dentro de las condiciones de la globalización.

En su libro menciona a Perón, Pinedo, Frigerio y Silvio Frondizi… No todos ellos se definían como desarrollistas. ¿Qué tenían en común?

Bueno, ninguno se definía así salvo Frigerio. Frigerio es la figura fundamental del desarrollismo. Pero todos ellos son elementos importantes para comprender el desarrollo económico de la Argentina.

Algunos afirman que Perón era un protodesarrollista. ¿Comparte esta idea?

Perón no tenía una visión económica, tenía una visión estratégica. Esto se pone de relieve cuando gira su posición económica a partir de la crisis del año ‘49. La primera crisis del sector externo de la Argentina. Realiza un giro de 180º y el hombre que había llegado al gobierno con la consigna “Braden o Perón” establece como prioridad estratégica el acuerdo con  EE UU y la inversión de las empresas petroleras, sobre todo la Standard Oil. Arturo Frondizi fue el principal adversario del acuerdo con la Standard Oil y el que le explicó que el que tenía razón era Perón fue Rogelio Frigerio.


PARTE 1 | VIGENCIA DEL DESARROLLISMO

¿Qué es el desarrollismo, cómo lo definiría usted?

Esencialmente, es el pensamiento y la propuesta de Rogelio Frigerio. La visión que tenía Frigerio del desarrollo capitalista y de la situación mundial a finales de la década del ‘40, principios de los ‘50. Frigerio advierte que hay un déficit en la tasa de inversión de capital fijo en la Argentina, déficit de carácter estructural. No hay suficiente inversión en el mantenimiento de la tasa de crecimiento sostenido.

Frigerio, además, tiene una comprensión extraordinaria de un punto fundamental: el rechazo a la reforma agraria. Entiende que el agro en la Argentina tiene una estructura profundamente capitalista, vinculada desde sus comienzos a la economía mundial. Y advierte que este es el punto fundamental.

Jorge Casto 4¿Ese déficit condenaba a la Argentina al subdesarrollo?

Frigerio le da al concepto de subdesarrollo un contenido exclusivamente económico. No sociológico ni cultural. El identifica que la insuficiencia orgánica del capital es el núcleo del retraso en la Argentina. A este fenómeno, que es el origen y la razón de ser del desarrollismo, lo denomina subdesarrollo. De ahí deduce que la cuestión fundamental para establecer un desarrollo sistemático, sustentable, de largo plazo en la Argentina consiste en aumentar la tasa de inversión. Y la cuestión es definir cuál debe ser la fuente de la inversión que se requiere. Y ahí, el papel crucial de la inversión extranjera. En ese momento, finales de la década del ‘40, había una única fuente de capitales en el mundo: Estados Unidos. Por cómo había emergido EE UU de la segunda Guerra Mundial.

La tasa de crecimiento de la economía norteamericana durante la guerra fue del 8% anual, como la de China hoy. Y la industria manufacturera norteamericana creció 12% por año. Europa estaba destruida, Japón ocupado y virtualmente destruido por los bombardeos norteamericanos. Sólo quedaba EE UU. Por lo tanto, la cuestión crucial para el desarrollo económico de la Argentina era la Inversión Extranjera Directa de fuente norteamericana.

¿Tiene vigencia el planteo hoy?

Hoy no hay que pensar a partir de Frigerio, hay que pensar a partir del presente. Estamos en una fase del desarrollo capitalista donde el eje fundamental es la globalización del sistema. Ha habido un traslado del eje del proceso de acumulación de los países capitalistas avanzados a los países capitalistas emergentes. La principal fuente de capitales del mundo hoy no son los países avanzados, sino China. Este es el presente. Aunque en el mundo de hoy, donde la globalización del sistema capitalista es el eje central de los acontecimientos, la fuente de capitales es la que proviene del sistema mundial.

Este es un mundo cada vez más integrado. El núcleo del proceso de globalización del sistema capitalista en la segunda década del Siglo XXI es el sistema integrado transnacional de producción. Constituido por 88.000 empresas transnacionales y sus 600.000 asociadas en el mundo entero. Este es el capitalismo hoy. ¿Qué haría Frigerio hoy? Esa es una tarea más propia del espiritismo que del análisis político-económico.

¿Cómo debería adaptarse el desarrollismo a la actualidad?

¿Adaptarse? ¡Hay que volver a pensar! Para pensar lo nuevo hay que pensar de nuevo.

El genio de Rogelio Frigerio fue que en el año ‘48, ‘49 cuando era miembro de la Juventud Comunista, para quien el enemigo era el capitalismo norteamericano, dice que la fuente de capitales del mundo era una sola y era Estados Unidos. La Argentina requiere capitales y tecnología de EE UU para desarrollarse económicamente. Era así en las condiciones de esa época y lo es más todavía en el momento actual.

Perón siempre creyó que iba a haber una Tercera Guerra Mundial. Frigerio dijo, prácticamente solo, que iba a haber paz y que Yalta era extremadamente importante. La división del mundo, entre la Unión Soviética y EE UU, aseguraba una etapa de paz mundial.

¿Y esto era una oportunidad para los países subdesarrollados?

Era una oportunidad, surgida del análisis teórico, y Frigerio y Frondizi en el gobierno la transformaron en un hecho: hubo un boom de inversiones en la Argentina del ‘58 al ‘62. En tres años, Argentina se transformó en un país exportador de petróleo; había 11 empresas manufactureras automovilísticas; Comodoro Rivadavia parecía un pueblo petrolero del medio-oeste norteamericano. Esto lo hicieron. ¿Y en qué condiciones? Con 32 intentos de golpe de estado. Y, aún así, lo hicieron.

¿La clave es resolver el problema central de cada momento?

Sí, una sola idea a la vez. Hay que acertar en lo esencial: La batalla del petróleo. No había tres batallas, había una. Hay que resolver el problema de cada momento histórico. Y hacerlo es triunfar. Lo que hicieron estos dos, Frigerio y Frondizi, en ese orden, desde el ‘58 al ‘62 es una empresa histórica.

En ese momento le dieron prioridad a la industria pesada, a la automotriz, a la petroquímica, al petróleo…

Le dieron prioridad a la inversión, comenzando por el problema petrolero, que era la clave de la crisis del sector externo de la Argentina.


PARTE 2 | LOS DESAFÍOS ACTUALES DE ARGENTINA

¿Cual es el principal problema de la Argentina, en este contexto histórico?

El principal tema de la Argentina hoy es la atracción en gran escala de la inversión extranjera para la multiplicación del crecimiento, ante todo agroalimentario, más la plena explotación de Vaca Muerta como fuente de atracción de inversiones. Es más importante eso que superar el problema del déficit energético.

¿A qué sectores deberían destinarse las inversiones ahora?

Las inversiones van a los sectores que crecen. La Argentina es uno de los tres grandes productores y exportadores de agroalimentos del mundo. La industria aceitera del país es la primera del mundo. El nivel de productividad del agro es equiparable al medio-oeste norteamericano, o superior. Este es un elemento que atrae inversiones.

¿Debemos conformarnos con la agroindustria?

No. Es fundamental el problema de la transformación de la industria manufacturera en la Argentina. Pero los países actúan sobre la base de sus fortalezas, no de sus debilidades. Sobre todo para atraer inversiones. Esta es la clave de la economía capitalista. Esto es lo que advierte Frigerio. El núcleo estratégico de la acumulación capitalista es la inversión y la inversión va a los sectores más competitivos. Sobre esa base se puede transformar el conjunto de la estructura productiva del país.

¿Cree que hay otras industrias que pueden potenciarse para diversificar la producción aunque no sean tan competitivas como el agro?

Creo que hay que atraer inversiones en gran escala para enfrentar el problema crítico de la convergencia de la economía argentina con lo más avanzado del capitalismo mundial, en términos de incremento de la productividad e ingreso real per cápita. Y, en ese sentido, la clave es lo que sucede con la industria manufacturera.

¿Qué pronóstico hace del desarrollo industrial en los próximos años?

En general, descreo de los pronósticos. Lo único que interesa es marcar la tendencia. Y la primera de las tendencias que hay que marcar es que más de 30% de las exportaciones argentinas ya son productos manufacturados. Hay un sector de la industria argentina, incluyendo las transnacionales radicadas en el país, que exporta cada vez más. Por lo tanto, en las condiciones de globalización, tienden a integrarse o se han integrado en las cadenas globales de producción. Esto es el capitalismo, entendido como estructura fundamental del Siglo XXI. Esto ya está ocurriendo.

¿Qué rol cumple la productividad dentro del análisis que hace del capitalismo actual?

Es el núcleo del proceso de acumulación capitalista. Pero esto es un tema estudiado… Libro II, capítulo tercero [toma de la biblioteca una edición de El Capital, de Karl Marx]: ¿Qué es el capitalismo? Es un proceso de acumulación. Es un proceso histórico por el cual el ahorro se transforma en inversión y, al transformarse en inversión, se reproduce el sistema. El momento en el que la inversión reproduce el sistema, la punta de lanza de ese momento, es el incremento de la productividad. También denominada por este señor [Marx] plusvalía relativa. Fundada, esencialmente, en la innovación. Esto está en los Grundrisse [de Karl Marx]. De ahí sale todo.

¿Y la competitividad?

La competitividad es una metáfora para referirse a la productividad. Se refiere al incremento de la productividad. Hacer más con menos: menos insumos, más producto.

¿Cuales son las fortalezas sobre las que tiene que apoyarse la Argentina?

El primer elemento que los argentinos tienen son 80 años de educación primaria de la escuela de Sarmiento y, después, una alimentación de alto nivel proteínico por el consumo de carne. De modo que somos gente bastante inteligente. Es cierto que tendemos a agrandarnos… Pero hay que reconocer que acá hay capacidad de pensar. Estos personajes que aparecen en el libro [Frigerio, Perón, Pinedo, Silvio Frondizi] son figuras importantes. Y al mismo tiempo todos muy argentinos.

¿La educación es la base?

La educación primaria, porque es lo que hace a una sociedad, a un pueblo. Más la extrema politización. La politización de la Argentina es un elemento de educación del pueblo. Acá no hay servilismo, al contrario, la nuestra es una historia sucesiva de revoluciones sociales. Todo el mundo es protagonista y tiene opiniones propias. ¡Hay que aguantar a los argentinos! Debe ser uno de los países más difíciles de gobernar del mundo: las instituciones son débiles, todos los actores tienden a la acción directa… Y desde el punto de vista del conocimiento político ya se sabe: alto nivel de participación social y política, bajo nivel de institucionalidad.

¿Y cual es la razón de esa relación?

Porque las instituciones, Douglas North, son instrumentos de canalización de la actividad social y económica de un país. Y acá hay una tendencia extraordinaria a la participación. El primer acto de participación es la inmigración europea. El segundo son los años de experiencia del radicalismo-yrigoyenismo de 1916 a  1930. No solo es el hecho de que fuera la experiencia del régimen democrático más profunda y duradera de América Latina en ese momento, sino que está acompañado por un altísimo nivel de participación. Yrigoyen fue elegido en las elecciones del ‘28 con un nivel de participación electoral de más del 80%. Votó todo el mundo, todo el mundo participó. En el año ‘46, la elección Perón versus unión democrática, Tamborini-Mosca, no hubo un solo argentino neutral, ¡gracias a Dios!

¿Este nivel de participación diferencia a la Argentina de otros países vecinos?

Claro. ¿Por qué Chile o Brasil tienen instituciones más sólidas? Porque son países profundamente dualistas, elitistas. En Argentina no hay elite. Afortunadamente no hay establishment. Todos los sectores sociales han estado en el poder.

¿Pero no son, justamente, esas elites las que llevan adelante un planeamiento estratégico en esos países?

No, no. Brasil se ha equivocado durante 10 años, la década perdida fue un desastre. El problema de la Argentina es advertir en un momento histórico determinado qué es lo que hay que hacer, lo fundamental. Y luego aspirar a 10 años de continuidad. Después va a haber una crisis de nuevo,  ¿eh?

Es cícliclo…

Cícliclo pero en ascenso. La historia es corsi ricorsi. El ascenso quiere decir que, por ejemplo, en los cuatro años de Frigerio y Frondizi la Argentina haya atraído un boom de inversiones petroleras y automovilísticas. El más importante de América Latina. ¿Cómo concluyó? Con un golpe de Estado. ¿Cuántos intentos de golpe tuvo? 32. Es cierto, todo eso es cierto. Pero en esos cuatro años cambiaron la historia y la estructura del país.

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PARTE 3 | CONTEXTO INTERNACIONAL

¿Frondizi subordinó toda la política exterior a esa visión?

Claro. Apareció el asunto de Cuba y dijo: guerras acá no, inversión y desarrollo. Además, plantear una cosa así en el Caribe es una provocación a EE UU que es la fuente de inversiones del mundo. En esa época no existía China como potencia, Asia acababa de salir del colonialismo.

¿Cree que aislar a Cuba fue un error estratégico de los norteamericanos?

Yo no creo en los errores estratégicos. Lo asombroso fue lo que hizo Cuba. Una pequeña isla, poco más grande que Jamaica, se transformó en un protagonista de la política mundial en la Guerra Fría. El sueño cubano fue realizado. El sueño de Martí. Como es el país de América Latina más vinculado a la cultura norteamericana, para ellos la definición frente a EE UU es la razón de ser de la identidad cubana. Los ejércitos cubanos combatieron en África, combatieron en Yemen. Era un sueño. Y lo hizo Fidel Castro.

Usted explica que una de las bases del poder la legitimidad del gobierno chino es garantizar la seguridad alimentaria y el crecimiento. ¿Esto posiciona a la Argentina en un lugar privilegiado?

Absolutamente Estratégicamente privilegiado. Y lo estamos aprovechando. Argentina es uno de los tres principales exportadores de agroalimentos a China. Sobre todo en lo que se refiere a los granos estratégicos para la alimentación animal: soja y harina de soja. Argentina, en relación a la población y al producto, es el primer exportador mundial de agroalimentos. Y junto con Brasil somos los principales exportadores de granos para  la alimentación animal de China.

Hay quienes creen que este intercambio se realiza en base a los interese de China, pero no hay una negociación inteligente del lado argentino…

Lo que está en juego ahora es una negociación de Brasil y Argentina con China en donde la prioridad para nosotros no es el aumento del comercio, ni de las exportaciones, sino la atracción de inversiones chinas.

¿Brasil y Argentina tienen que negociar juntos, como un bloque?

Somos aliados estratégicos con Brasil. Brasil es el primer punto de la inserción de la Argentina en el mundo. Además, comparte la misma estructura de inserción internacional. Lo comparte, en realidad, con todos los países de América del Sur. La mayor parte de las exportaciones brasileñas son materias primas. El principal socio comercial de Brasil es China, que compra más del 80% de las materias primas que exporta.

¿Cual tiene que ser nuestro espejo?

Ningún espejo, ¡por Dios! Cada país tiene que encontrar su propio camino. Y la Argentina ante todo. Este es un país excepcional.

¿Es optimista sobre el futuro del país?Jorge Casto 1

El término optimismo me parece de una extrema mediocridad. Yo creo que es un privilegio vivir en esta época. El mundo se integra a gran velocidad, abriendo posibilidades como nunca antes ha ocurrido en la historia humana. ¿Pesimismo, optimismo? Son categorías muy mediocres.

¿Cree que están dadas las condiciones para que aprovechemos esa oportunidad, entonces?

El ciclo económico argentino no es bajo. La capacidad potencial de crecimiento a largo plazo es aproximadamente 5% por año. Pero es extremadamente volátil. Y la volatilidad tiene relación directa, ante todo, con los cambios de las relaciones políticas. Acertar en lo político es lo que abre el paso para un crecimiento económico sostenido.

¿Hay que tener algún tipo de cuidado con la inversión extranjera?

Solo evitar que se limite. Este es el momento para conseguir una ola de inversiones en el país. Lo que están haciendo los chinos con el Belgrano Cargas es crucial. Es un acuerdo con China que está en marcha. Van a crear una nueva red ferroviaria en cuatro años. El Belgrano Cargas recorre 17 provincias. Va desde Buenos Aires hasta los puertos chilenos del Pacífico.

¿No se está armando una estructura económica en función de las necesidades chinas?

Bueno, el Belgrano Cargas es un objetivo argentino fundamental. Es una infraestructura para el interés nacional argentino equivalente a lo que fue la Hidrovía en la década del 90.

¿India puede ser una nueva China?

Bueno… India es un 30% aproximadamente del Producto Chino. Y el problema principal es político. Un sistema que en vez de impulsar, frena.

¿Tiene que ver que China tiene un poder político más centralizado, aunque autoritario?

China tiene un poder político con una visión estratégica.

¿En India no es así?

Bueno, el primer ministro, [Narendra] Modi, está tomando medidas muy importantes y orientándose en ese sentido. Ya lo que han hecho es extremadamente importante. La industria de alta tecnología y de servicios es la mayor del mundo.

Aunque un porcentaje altísimo de la población vive de agricultura de subsistencia…

Pero, al mismo tiempo, la mitad de los empresarios de Silicon Valley son indios. El presidente de Microsoft nació en Bombay.

Pero la clave sigue siendo China…

Uno dice: ¿A cuánto ascienden las reservas de China? 4,1 billones de dólares. ¿Cual es el segundo país del mundo en el ranking de reservas en el Banco Central? Japón. ¿Cuánto tiene? Cuatro veces menos. El segundo tiene cuatro veces menos. El fondo soberano de inversiones de China, ¿con cuántos fondos dispone? 750.000 millones de dólares. ¿Cual es el principal inversor industrial en España en el momento actual? China.

¿China es riesgo para la economía global?

¿Riesgo? Este es un mundo muy peligroso, está lleno de movimientos, cambios, crisis. Tiene que ver con la naturaleza del capitalismo: es un sistema en crisis.

¿Y EE UU?

Estados Unidos está realizando una nueva revolución industrial. El ciclo de acumulación capitalista encabezado por la alta tecnología no está en Asia, está en EE UU.

¿Y como fuente de inversión?

Las empresas transnacionales norteamericanas son empresas globales, … ya no invierte EE UU.

Jorge, muchas gracias por tu tiempo 

El placer fue mio, y sigan por este camino.

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