Estabilidad y desarrollo: la sabiduría del estadista

*) Por Ernesto Ueltschi.

El 29 de diciembre de 1958, a los ocho meses de asumir el gobierno Frondizi lanza el programa de estabilización para la Nación en el que adopta las decisiones para obtener la estabilización económico financiera que deprima y extinga la inflación, termine con los trámites burocráticos, innecesarios, sanee la moneda, el crédito, reduzca el gasto fiscal estéril y enaltezca el útil, revise, corrija y elimine las empresas públicas comenzando por las deficitarias y apoye la creación de actividades y producciones nuevas y el intercambio comercial en un ámbito de mayor complementación internacional y de perfeccionamiento tecnológico.

Dice Frondizi en su explicación: “Este programa es una ineludible e impostergable necesidad y si no lo hemos aplicado apenas nos hicimos cargo del gobierno, ha sido, en primer lugar, porque una estabilización económico-financiera sin un enérgico impulso de desarrollo hubiera conducido a una economía de miseria y desocupación. Por eso fue previo poner en marcha el programa de expansión nacional, basado en la intensificación de nuestra producción de petróleo, carbón, siderurgia y energía. Lo contrario hubiera sido estabilizar un país postrado y estancado. Vamos a dar, en cambio, fundamentos estables a una economía en pleno impulso realizador, para que ese esfuerzo no fracase y para que la Nación Argentina se lance desde allí a la conquista de su grandioso futuro”. Es decir si el primer día, antes de mover hacia el futuro al país detrás de la expansión de la producción y el trabajo se implantaba la estabilización económico – financiera, se habría condenado a la Nación a la postración y el estancamiento.

Es por eso que con sagacidad y sabiduría de estadista desde mayo a diciembre fue adoptando las medidas que condujeron a la expansión productiva con prioridad en el petróleo, la energía y la siderurgia. Y en Diciembre se decidió a tomar el toro por las astas incursionando en las reformas y ajustes que la mayoría de las veces, aplicadas al inicio, como preocupación prioritaria, solo ha servido para achicar la producción y lanzar desocupados a la calle.

Fuente: www.fundacionfrondizi.org.ar

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