Una política de liberación nacional

*) Por Arturo Sábato.

En su exposición ante la Comisión Investigadora del Petróleo, Rogelio Frigerio no se limitó a refutar todos y cada uno de los cargos levantados por la guerra psicologica y por los intereses vinculados a la importación contra la política petrolera del gobierno de Arturo Frondizi, ni a explicar la doctrina cuya aplicaci6Ón conduce a la victoria en este y otros frentes de la liberación nacional.

Además -y sobre todo-puso a los calumniadores en el lugar que les corresponde, es decir, en el banquillo de los acusadoS, como responsables de una política que, al frenar el ritmo de producciÓn de nuestro propio petróleo y al retornar a la dependencia exterior que significa la importación, atenta contra el crecimiento de muestra economía, contra nuestro futuro independiente y nuestra defensa nacional.

La política liberadora fue dirigida por el presidente Frondizi sobre la base del planeamiento efectuado· por Frigerio y de mi ejecución personal y consistió en la incorporación de capitales y técnicas del sector privado a la elaboración de un petróleo nacionalizado por nuestro gobierno, todo ello bajo la conducción de Y. P. F. El resultado fue que, en cuatro años, se triplicaron las cargas de producción alcanzadas por la empresa fiscal a lo largo de 50 años. Se quebró así la larga dependencia del monopolio exterior y se abrieron perspectivas para la capitalización y el progreso cierto de la Nació.

Para mejor reflejar lo que se hizo en esos cuatro años es conveniente introducirlo dentro de lo que pasó antes y después de nuestro gobierno, y para ello haremos un poco de historia, dividiéndola en los períodos más significativos.

( Sólo ponemos los períodos 1958-62 y 63-65)

Período 1958-1962:

La incapacidad que Y.P.F. había demostrado para alcanzar por sí sola el autoabastecimiento del país y la circunstancia de que la existencia de oro y divisas llegaba, al 1 de mayo de 1958, a 250 millones de dólares mientras que los compromisos exigibles con el exterior entre mayo y diciembre de ese año alcanzaban a 650 millones de dólares determinaron que se decidiera recurrir a la colaboración privada -económica, técnica y empresaria- a fin de lograr el autoabastecimiento en el menor tiempo posible y de obtener, entre otros resultados, el de utilizar las divisas no gastadas en la importación de combustibles en el reequipamiento industrial del país.

La colaboración del capital privado se concretó en contratos de exploración (cinco en total), con el fin de descubrir nuevos yacimientos y en los cuales las compañías corrían con el riesgo minero de la operación, y en contratos de explotación desarrollo (cinco en total, pero sólo tres de significación), con el objeto de aumentar la producción de inmediato. También deben contabilizarse los 2.100 pozos que se perforaron por contrato (con tres compañías extranjeras, ya que no había capacidad suficiente en el empresariado nacional) entre 1959 y 1961. No por ello se dejó de prestar toda la ayuda posible para la prosecución del trabajo de Y.P.F., por administración, como lo demuestran algunos valores que se dan enseguida. .:

Los resultados de esta nueva política quedan reflejados en las siguientes cifras:

  1. De 338 pozos que se habían perforado en 1957 se pasó a 613 en 1961. De este total, Y.P.F. por administración perforó 684 pozos contra los 338 que había perforado en 1957.
  2. La producción de petróleo por Y.P.F. (por administración), sin el aporte de los contratistas, pasó de 4,7 a 10,4 millones de m3 en el período mencionado.
  3. Los contratistas en 1962, produjeron 4,7 millones de m3 de petróleo; es decir, a los cuatro años de funcionamiento producían tanto petróleo como el que, después de 35 años, había llegado a producir Y.P.F. en todo el país. Cabe agregar que la producción de los contratistas se logró operando sobre sólo el 8,8 % de las reservas comprobadas de petróleo y gas equivalente existentes en 1958.
  4. En total (Y. F. por administración y contratos) el país triplicó la producción de petróleo, a un ritmo de crecimiento del 30% anual.
  5. El país logró el autoabastecimiento en 1962: la producción promedio diaria de diciembre de ese año (47.071 m3) fue mayor que el consumo promedio diario del mismo año (46.613 m3 es decir, la producción superó a la demanda.
  6. Las reservas comprobadas de petróleo aumentaron en un 50 % (de 390 a 580 millones de m3), como consecuencia de la labor de Y.P.F. así como de los contratos de exploración firmados con compañías extranjeras, las que corrían con el riesgo minero y que dejó de ser cierto a raíz de la anulación de los contratos durante el gobierno de Illia (ya que las mismas fueron resarcidas de todas las inversiones realizadas).
  7. Todo ello se logró en condiciones económicas y financieras ventajosas: los precios pagados a los contratistas eran inferiores a los costos de Y.P.F. y al de importación, como quedó claramente demostrado ante la Comisión Investigadora. Además, se inició el ahorro dé divisas, del que damos cuenta en las conclusiones y que posibilitó el reequipamiento industrial del país.

En Período 1963-1965:

El hecho más importante de este período lo constituyen la anulación de los contratos firmados en 1958 y el retorno a la política estatista.

Las consecuencias de ello fueron:

1) Pérdida de prestigio y confianza dentro y fuera del país.

2) La producción se estancó en los 15,6 millones m3.

3) La importación de petróleo y derivados se incrementó y en 1965 llegó a niveles similares a los de 1960. El porcentaje de importación, en relación al consumo, trepó al 19,2 %.

4) Se perdió el autoabastecimiento logrado en 1962.

Extracto de la Introducción de “De Acusado a Acusador”, libro de Rogelio Frigerio. (Plus Ulta, 1979).

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