Vignolo: “El Plan Belgrano es más que un plan de infraestructura”

El titular del Plan Belgrano destaca que el Gobierno Nacional aporta a las 10 provincias afectadas el equivalente al presupuesto provincial de cada una de ellas

Vignolo

El titular del Plan Belgrano, Carlos Vignolo. Pablo Meuli

Es un plan mil millonario: tiene un presupuesto para 2018 de de 350.000 millones de pesos. Aunque en ese monto se incluyen todos los aportes del Gobierno Nacional a las 10 provincias del norte del país, desde inversiones en infraestructura hasta gastos sociales. De hecho, menos del 12% del presupuesto de este año está destinado a infraestructura. “El Gobierno Nacional aporta casi el equivalente al presupuesto de cada provincia”, destaca el titular del Plan Belgrano, Carlos Vignolo, en una entrevista con Visión Desarrollista. Para él de eso se trata el “federalismo en serio” que promueve el presidente Mauricio Macri. El plan, sin embargo, no tiene un presupuesto propio. Las obras son ejecutadas por los ministerios o las provincias, mientras que la unidad que dirige Vignolo se encarga de coordinar y hacer el seguimiento de los distintos proyectos. “Convertir el Plan Belgrano en una unidad que maneje semejante presupuesto sería como repetir la experiencia del Ministerio de Planificación Federal que existió en otro tiempo. Creo que es mejor así, la clave es la articulación”, opina.

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Provincias del Plan Belgrano

El Belgrano es más que un plan de infraestructura, según Vignolo. “Por ahí se asoció exclusivamnte a obras de infraestructura, pero apuntamos al desarrollo productivo, a la cuestión social y a la integración regional. Por supuesto, también a la infraestructura. Pero la infraestructura no es un objetivo en sí mismo, sino un medio para lograr competitividad”, explica el director del plan, que fue intendente de la ciudad de Corrientes entre 2005 y 2009. El foco está puesto en las seis provincias del Noroeste (NOA) — Salta, Jujuy, Tucumán, La Rioja, Catamarca y Santiago del Estero — y las cuatro del Noreste (NEA) — Formosa, Chaco, Misiones y Corrientes—, las más atrasadas del país.

“La principal estrategia para mejorar la competitividad en el NOA es el Belgrano Cargas y el corredor NOA, que son las rutas 9 y 38, que conectan a las provincias del norte con Santa Fe y Córdoba”, explica Vignolo. La reactivación del ferrocarril Belgrano Cargas implica una inversión de 2.600 millones de dólares y busca reactivar 1.800 kilómetros de vías, de los cuales ya hay 400 kilómetros completados, detalla.

En el NEA, la apuesta es por la Hidrovía Paraná-Paranguay, explica: “Se hará la obra del puerto de Ita Ibaté [Corrientes], ya está en ejecución el puerto de Las Palmas [Chaco] y próximamente vamos a comenzar un proyecto para trasladar el puerto de la ciudad de Corrientes para llevarlo  a un emplazamiento más operativo”. La mayor inversión prevista para esta región es el Gasoducto del Noreste Argentino, que conectará a las cuatro provincias a la red de gas natural. 

Integración regional

Vignolo dice que Macri lo convocó a poner la mirada “en una región del país que tiene unos indicadores que realmente preocupan, pero sobre todo a creer en la potencialidad que tiene el norte”. El Plan Belgrano, cree, es una oportunidad para desarrollar una región “históricamente postergada como consecuencia del centralismo” y para romper “ese embudo que ha ido siempre hacia las regiones centrales y empezar a mirar a los países vecinos”.

“Si pensamos el norte solo como región es una cosa y si lo pensamos integrado a los países vecinos es otra. Tiene una ubicación muy importante y nosotros tenemos una clara mirada de integración con los países vecinos y el resto mundo”, sostiene el exintendente. En ese sentido, considera clave “la conectividad física, el intercambio cultural, la conectividad de la modernidad y la conectividad aérea”.

El titular del plan destaca que se ha intervenido o se prevé intervenir en los aeropuertos de siete de las 10 provincias y que ha aumentado la cantidad de vuelos de la región con Buenos Aires, con otras provincias y con otros países, como Chile, Perú y próximamente San Pablo, en Brasil.  “En Tucumán [el aeropuerto fue ampliado] hay 70 vuelos semanales, se ha casi triplicado la cantidad en dos años y todavía falta la incorporación de las estrategias low cost”. También enfatiza el trabajo conjunto con el Ministerio de Modernización y Arsat en el Plan Federal de Internet, que incluye la conexión a Internet de 2.000 escuelas rurales y el tendido de más de 8.000 kilómetros de fibra óptica en las provincias del norte.

Infraestructura social y prioridades

El plan no administra los fondos y, en rigor, tampoco tiene poder de decisión sobre las obras que se realizan. Aunque sí coordina, articula y participa en la definición del presupuesto. “Hay un presupuesto que se define antes de iniciar el año y después tiene pocos cambios. Más bien lo que hacemos es el seguimiento para que se lleven a cabo los compromisos”, admite Vignolo. Pero aclara que las decisiones de las obras son compartidas entre las provincias, la nación y la Unidad Plan Belgrano. “Nosotros tenemos más tendencia a las obras que tienen que ver con el desarollo y por ahí las provincias van más hacia las obras de mejoramiento social. Pero entendemos que hay demandas de cada jurisdicción y que es importante articular políticamente. Con esas obras a veces se generan espacios de trabajo que no se lograrían si no se accediera a colocaras”, razona.

En el plano social, el plan abarca inversiones en infraestructura, pero también gastos en jubilaciones, asignaciones por hijo y otros subsidios que son pagados por la Nación y se computan como parte del presupuesto del Plan Belgrano. “Apuntamos a la inclusión social, a la mejora de viviendas y a cumplir con los objetivos de agua y cloacas. Las obras asociadas a los recursos hídricos son sumamente importantes, en especial por las consecuencias del cambio climático”, subraya Vignolo. 

Más allá de las obras, Vignolo indica que la unidad que dirige está trabajando en un plan estratégico enfocado en los motores productivos de la región: “El turismo es uno de ellos, la minería en el NOA es otro y también la producción de alimentos, grano y carne bovina. Y fundamentalmente en el NEA, el desarrollo de la forestoindustria es muy fuerte”. Fiel creyente en el diálogo político, sostiene que el paso siguiente es consensuar ese plan entre las provincias y la nación. “Yo confío mucho en la validación institucional de las políticas. La aspiración es que podamos validar las visiones de tal modo que, independientemente de quien gobierne, haya una hoja de ruta”.

El titular del Plan Belgrano, Carlos Vignolo, y el director de VD, Sebastián Ibarra. Francisco Uranga

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