La guerra fría desde el análisis desarrollista: la coexistencia pacífica

El análisis de Frigerio veía las oportunidades que se abrían en el marco de la Guerra Fria para los países subdesarrollados

“El dato que valorábamos como básico era que después de la guerra las condiciones de convivencia internacional habían dejado atrás la posibilidad de nuevas guerras totales en las que se comprometieran los grandes países, los cuales hasta entonces se habían distribuido y redistribuido los mercados y las zonas de influencia. Había nuevas condiciones y se requerían respuestas nuevas”coexistencia pacífica
Rogelio Frigerio. Conversaciones con Fanor Diaz

Para 1956, desde la óptica de análisis desarrollista a los países subdesarrollados, se les abría una perspectiva inédita: el fin de la Segunda Guerra Mundial iba a estar acompañado por una gran disponibilidad de capitales para la inversión en un mundo cada vez más globalizado. Ya no servía el discurso antiimperialista (retorica pura). Justamente lo que se necesitaba era seducir a esos capitales.

La Guerra Fría era una competencia entre dos bloques que se daba de manera explícita en lo militar e incluso es la carrera espacial. Ese el campo de disputa visible y mediático. Pero la verdadera competencia, la que definiría al ganador, se daba silenciosa y determinante en el área de la producción: Aquel sistema que fuera más productivo sería el ganador.  Así lo anticipo Frigerio muchos años antes de la caída del comunismo:

“Lo que se planteaba era la coexistencia competitiva; es decir, una competición en la que podía aspirar al triunfo quien estuviera en condiciones de producir más ya más bajo costo.”
Rogelio Frigerio. Conversaciones con Fanor Diaz

A la vez se daba una dinámica de oportunidad en que la lucha ideológica podía ser aprovechada por el mundo subdesarrollado para liberar sus cadenas de dependencia y atraso

“Una de las contradicciones fundamentales de ese tiempo, o sea la lucha en favor o en contra del comunismo, en favor o en contra de Occidente, se transformaba y abría otras perspectivas para la lucha históricamente concreta de los pueblos subdesarrollados por alcanzar el desarrollo y la afirmación de su condición nacional. Tal perspectiva devenía del hecho de que se disgregaban los rígidos bloques de la posguerra, los cuales tendían a imponer subordinaciones al interés nacional de sus miembros, y de que las superpotencias trasladaban su competencia del plano bélico al plano económico y político.
Rogelio Frigerio. Conversaciones con Fanor Diaz

El análisis geopolítico fue fundamental para definir las oportunidades que se posibilitaban para la Argentina así como el rol y posicionamiento que la misma debía tener frente a este panorama.

“La coexistencia pacífica, impuesta por el empate nuclear y por las mismas necesidades del desarrollo de los países capitalistas y socialistas, disgrega los bloques de la posguerra y hace más viables los procesos nacionales. Asimismo, desideologiza la relación entre el mundo desarrollado y el subdesarrollado. Y al plantear el fortalecimiento de la categoría nacional da directivas respecto de la alianza de clases y sectores como base para los procesos de desarrollo independiente de los países y de ruptura de los vínculos de dependencia con los “centros”, abre perspectivas favorables para la Nación en su conflicto con el proceso de concentración y centralización económica encarnado por las corporaciones trasnacionales.”
Rogelio Frigerio. La integración regional instrumento de los monopolios
“Cuando, en 1957, la Unión Soviética experimenta con éxito su primer proyectil balística intercontinental queda definitivamente consolidada la bipolaridad mundial al cristalizar, de esa manera, la equiparación del poderío militar estadounidense y soviético. Es la nueva realidad tecnológica militar por la cual la ocurrencia de una guerra termonuclear tendría el carácter de un suicidio mutuo para la URSS y los EE.UU. Culmina y perfecciona la bipolaridad de posguerra y, paradójicamente abre el camino para el entendimiento pacífico de las dos grandes potencias y para la liquidación de los bloques antagónicos. La profundización de la coexistencia pacífica, la disgregación de los bloques y la solución de los conflictos locales negociada por las dos grandes potencias, configuran el marco que garantiza la posibilidad de una política independiente por parte de las naciones débiles, amparadas por condiciones que hacen inviables las prácticas intervencionistas en que antaño apoyaron su diplomacia los países más poderosos.”
Arturo Frondizi. El Movimiento Nacional

El factor tecnológico

“La humanidad está en aptitud de producir en pocos años la cantidad de bienes y servicios que algún tiempo atrás hubiera demandado muchas décadas. A la posibilidad política del desarrollo independiente de las naciones se agrega, así, la factibilidad técnica de poder alcanzar en plazos cortos niveles de bienestar homologables a los del mundo industrializado”
Arturo Frondizi. El Movimiento Nacional

Por fin los países subdesarrollados tenían la posibilidad de lograr los niveles productivos de las potencias en tiempos mucho menores que lo que a estos les había demandado. La razón es que la tecnología ya había sido desarrollada y estaba disponible para ser asimilada sin necesidad de inventarla. La habilidad estaba entonces en lograr convenios y acuerdos para que las potencias compartieran el conocimiento ya adquirido, en virtud de lograr de esta manera a traerlas a su posicionamiento geopolítico.

La lucha económica

“El otro hecho motorizador del cambio será, sin duda, el logro de un acuerdo definitivo y global sobre limitación de armamentos que liberará ingentes capitales actualmente atados a la producción bélica, lo cual coadyuvará a acelerar la canalización de inversiones hacia el subdesarrollo. Cancelada la carrera armamentista, por otra parte, las contradicciones entre los dos bloques no podrán resolverse sino en la competencia por el crecimiento económico  propio, y el que sean capaces de inducir en el sector rezagado del mundo. La bísrieda de apoyatura internacional y solidaridades políticas dentro de esa área por parte de las potencias capitalista- y socialistas estimulará, asimismo esfuerzos adicionales de inversión.”
Arturo Frondizi. El Movimiento Nacional

Si bien la carrera armamentista no termino hasta la caída del muro de Berlín, si fue cierta la visión de que la verdadera carrera sería en el plan económico, disputando cual modelo era más resistente y competitivo. Esa fue la guerra que gano Estados Unidos y que consagró su poderío. En tanto también fue cierto que ambas potencias buscaron acercar a los países satélites a su órbita mediante el influjo de créditos, prestamos e inversiones, siendo el programa propuesto por el presidente Kennedy “Alianza de las Américas” el ejemplo más contundente.

Los Riegos coexistencia pacífica

“Sin embargo, la existencia de condiciones internacionales  y tecnológicas en las que pueda respaldarse una política de crecimiento veloz y autodeterminado no hace de ninguna manera automático el éxito de ésta. Los enemigos del desarrollo son poderosos, y los movimientos nacionales que tienen la responsabilidad histórica de darles batalla no encuentran, con frecuencia, el camino de su propia consolidación interna, o la frustran por la incomprensión de los objetivos de un programa emancipador.”
Arturo Frondizi. El Movimiento Nacional

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