Cambios en la estructura del capitalismo

*) Por Francisco Uranga |        @PatxiUranga

“Hace 50 años, si veías las diez empresas de mayor capitalización del mundo cinco eran  petroleras, tres eran acerías y dos de energía. Hoy esas diez, o no existen, o están en el centésimo lugar en el ranking. Y hoy tenés que las empresas más importantes son Apple, Microsoft, todas las tecnológicas”. Sostuvo Luis María Ponce de León durante nuestra entrevista.

Observar los cambios al nivel de las principales empresas del mundo es un buen punto de partida para comprender las transformaciones estructurales que sufrió el capitalismo a escala global en las últimas décadas. Por eso decidimos investigar y profundizar sobre el tema.

Primero, parece necesario aclarar un aspecto metodológico:no es sencillo encontrar información completa y sistematizada sobre las empresas que tenían la mayor capitalización bursátil hace 50 años. Sin embargo, la revista norteamericana Fortune publicó en su sitio web una base de datos con el ranking de la principales empresas que elabora cada año; contiene información histórica desde 1955. Es cierto que solo se limita a compañías estadounidenses, pero teniendo en cuenta que en aquel entonces EE.UU. representaba casi el 40% de la economía mundial (39,7% del PBI mundial en 1960) (1) y que aún no había comenzado a desplegarse el proceso de transnacionalización del capital que vemos actualmente, parece razonable asumir, sin riesgo de equivocarnos, que las 10 empresas más importantes del mundo eran de aquel origen y estaban contenidas en listado de Fortune. Por otro lado, los datos publicados por la revista no incluyen el nivel de capitalización bursátil sino los beneficios netos (ganancias) de cada compañía. Si bien se trata de dos variables diferentes y no se las puede asociar directamente, existe una relación entre ambas y, frente a la falta de datos más completos, tomaremos el ranking de las 10 empresas con mayores beneficios de Estados Unidos en 1958 como representativa de este fenómeno económico (2). Para 2015, contamos con información sobre las empresas de mayor capitalización bursátil del mundo (3).

Ranking Empresas

En un primer análisis, encontramos que, en línea con las afirmaciones de Ponce de León, las 10 empresas más importantes de 1958 eran 5 petroleras, 2 automotrices, 1 siderúrgica, 1 petroquímica y una corporación con participación en varias ramas industriales (General Electric). Al detenernos en el ranking de 2015, encontramos 3 TICs (4), 3 Compañías Financieras, 2 relacionadas con la industria farmacéutica/biotecnológica y 2 petroleras.

En 1958, el poder económico residía en las industrias petrolera, siderúrgica, petroquímica y automotriz. No por casualidad, el programa de desarrollo del gobierno de Arturo Frondizi se centró en impulsar estas actividades económicas: “En todos los sectores clave, además del petróleo, se lograron resultados significativos por su cantidad en tanto apuntaban al cambio de estructura. Se triplicó la producción de acero, al iniciarse en escala significativa la producción siderúrgica. La petroquímica también se creó prácticamente durante nuestro gobierno, hubo inversiones por 140 millones de dólares a valor corriente y la producción de caucho sintético se quintuplicó. También la industria automotriz puede decirse que prácticamente se creó durante la gestión desarrollista” (5). En la actualidad, el poder económico se encuentra en las industrias del conocimiento, TICs y biotecnológicas, en el mundo de las finanzas y el sector energético, que sigue manteniéndose en el tope de la tabla.

Comprender la nueva fase del desarrollo del capitalismo global resulta fundamental para poner en perspectiva los desafíos que tenemos por delante. Por un lado, encontramos que el petróleo sigue siendo un factor de poder económico, lo que le da carácter de recurso estratégico, a pesar de la caída en su cotización que sufrió este año. Por el otro, si bien es cierto que nuestra economía aún se encuentra lejos de la frontera tecnológica mundial y que tenemos margen para seguir creciendo a partir de la incorporación de tecnología y conocimientos desde el exterior, invertir en impulsar la ciencia y la innovación en Argentina parece ser uno de los vectores de desarrollo con mejores perspectivas a largo plazo. Ese es el camino que tarde o temprano tendremos que transitar si aspiramos a insertar a nuestro país en los sectores más dinámicos de la economía global del Siglo XXI.


(1) Banco Mundial

(2) Ranking Fortune 500 1958

(3) Ranking Financial Times Global 500 2015

(4) TICs: Tecnologías de la Información y la Comunicación

(5) Rogelio Frigerio. Economía política y política económica nacional”, Editorial Hachette, 1981.

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